“Vinimos a divertirnos y a hacer películas” cuenta Gabriela.

El año pasado 45 chicos y chicas de entre 6 y 13 años trabajaron en la producción de cortometrajes. Realizaron tres películas conocidas como “Las Pelis del Centro Lúdico”: Aparecen los Mounstros, Los árboles del Horror, y Una historia de Terror.

El Centro Lúdico es un espacio dependiente del Centro Comunitario El Vagón que funciona en Barrio Villa Cornú, donde desde el año 2002, se juntan niñas y niños a compartir actividades y aprenden a través del juego y la recreación.

“Hicimos el guión nosotros, nos dividimos en partes chiquitas y cada uno hizo su parte”, dice una de las chicas. Los productores, niñas y niños, divididos en tres grupos de trabajo y coordinados por los profes, tuvieron que recrear historias, armar escenografía, explorar su propio cuerpo, actuar, dividirse roles, y trabajar colectivamente.

“Nos demoramos cuatro meses” cuenta otro realizador, integrante de un gran equipo, que trabajó todas las semanas en el Centro Lúdico, para que pudiera nacer su peli. ¿De qué modo eligieron los personajes para actuar? “Y al que le gustó.. a él le gustó Drácula, y a mí el Hombre Lobo”, contesta uno de los actores.

Además de lo mucho que se divirtieron y de permitirles vivir miles de anécdotas graciosas de los momentos de filmación -que los siguen haciendo reír cuando los recuerdan-, el proceso que lleva a la realización en los cortos es parte de un camino que hace tiempo recorren. La narración de historias de monstruos o miedos en películas comenzó con la realización de un libro de cuentos de terror y el armado de personajes en plastilina, que los chicos y chicas del Centro Lúdico trabajaron para expresar las vivencias de angustia y miedo que sienten ante situaciones cotidianas.

En el corto “Aparecen los monstruos”, -trabajado con la técnica del “Stop Motion” que da movimiento a muñecos de plastilina-, se cuenta la historia de un grupo de niños que descubren monstruos en su barrio. Sin embargo los grandes no les creen ni toman en serio sus advertencias. Así la ficción permite compartir temores y fantasías, y también dialogar con sus mamás, papás, abuelos, y los adultos que los rodean.

“Nuestra película se llama Una Historia de Terror; un chico que está con una chica, y aparecen dos tipos que le dicen a ella ‘qué linda estás’, y entonces, se pone enojado”, cuenta Nahuel sobre la película en la que participó. Los celos y la furia hacen que el protagonista del corto se arranque la piel hasta convertirse en un hombre calavera aislado del resto, finalmente junto a otros monstruos busca el camino para volver a ser parte de la sociedad y recuperar a su amor.

“Los Árboles del Horror”, es la película que recrea una historia que circula en el Barrio de Villa Cornú. Esa historia barrial fue la base elegida por los chicos más grandes para realizar su corto. La opción no nace de la nada. Ese grupo había confeccionado tiempo atrás un diario; allí registraron ésta y otras historias del barrio recolectadas a partir de entrevistas a vecinos.

Además, como los “veteranos” del Centro Lúdico, estos chicos participaron de varias experiencias de expresión artística: armaron cajas estenopeicas para sacar fotos; realizaron fotonovelas con títeres, y asistieron al Festival Veo, Veo, en la Escuela de Trabajo Social de la U.N.C. donde conocieron experiencias de otros niños.

A través de las pelis, los chicos y chicas del Centro Lúdico pudieron contar historias que tenían ganas de contar; explorando el lenguaje y la producción audiovisual, aprendieron a utilizar otra herramienta más para poner en juego su palabra.

Si queres ver los tres cortos hacé click aquí.

Foto Reportaje

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