“Antes de entrar a la murga, era de mi casa al colegio”
El Club Yapeyú se prepara todos los sábados a la tardecita para recibir al taller de murga, a los chicos de La Barriada, la murga del barrio. Entonces un sábado nos fuimos a visitarlos, y nos encontramos con un grupo de chicas y chicos de 12 a 17 años que nos esperó con la alegría de los murgueros para contarnos todo sobre sus experiencias.
- ¿Cómo surge el taller chicos?
Eze: – Bueno, el taller surge hace 2 años por un Proyecto del CAJ (Centro de Actividades Juveniles ) del IPEM Nº 5 Eva Perón, donde nos hicieron elegir actividades que queríamos realizar en ese centro, entre varias cosas estaba el de murga, que fue uno de los que más votaron los chicos.
Daiana: – Nosotros teníamos más o menos una idea de lo que era una murga, porque acá había una antes pero desde que decidimos hacer la murga nos dimos cuenta que absolutamente no tiene nada que ver con lo que se hacía antes. La murga de ahora es como que esta más relacionada a defender derechos, como que esta muy metida en el tema político, más en protestas políticas…no en lo partidario.
Eze: – A los profes los conocimos en la Facultad de Trabajo Social, porque nosotros participamos en la Red Buhito, una organización por los derechos de los niños, entonces ahí conocimos a su murga De Parche en Parche y a otras murgas amigas.
- ¿Y cuáles eran sus expectativas cuando se formaba la murga?
Eze: Por ahí un poco la expectativa era… acá en el barrio hay mucha drogadicción, nosotros veíamos a los chicos ahí tomando droga, entonces lo que queríamos era armar una murga para que esos chicos dejaran de hacer eso y estuvieran acá. O sea, para pasar el tiempo un rato, divertirnos, aprender.
- ¿Con quienes tienen que vincularse para desarrollar la murga?
Jesi (coordinadora del taller): – Además de con otras murgas, principalmente con el Club Yapeyú, el Club como organización nos ayudó muchísimo, a cambiar el aspecto al barrio, de hecho nos abrió las puertas para hacer desde el primer taller hasta el último.
Javi (coordinador del taller): – Y el último encuentro de la Revuelta Murguera que se hizo en el barrio también se hizo con el aporte del Club, además con otras organizaciones del barrio que trabajan con niños como La Poderosa y Los Chicos del Yape.
- La murga ya lleva dos años ¿Cambió en algo?
Daiana: – Nos unimos más, cuando entramos éramos como desconocidos, ahora somos como hermanos, cada vez nos conocemos más.
Eze: – Empezamos siendo 6 y ahora somos 15 o 16. Al principio nadie se animaba a bailar, todos queríamos tocar, pero después nos empezaron a enseñar como es el baile y bueno, ahora bailamos todos.
- ¿Y cómo se organizan para venir al taller?
Eze: – Casi todos vivimos muy cerca así que nos mandamos mensajitos y nos vamos avisando, sino nos buscamos en las casas y como la mayoría somos del cole nos avisamos ahí.
- Con todo lo que crecieron como grupo, La Barriada no se queda quieta, supimos que participaron de la última marcha del 24 de Marzo y que además su primer cumpleaños lo festejaron a lo grande, en el barrio, trayendo a todas las murgas, con mucho apoyo de sus familias. Entonces ¿Hoy de que se trata el taller?
Brenda: -Vemos qué vamos a presentar, las coreos, qué vamos a expresar, qué temas tratamos, las canciones.
Eze: -Por ejemplo, una de las últimas presentaciones tratamos el tema de la suba del cospel, usamos una canción infantil y le cambiamos toda la letra.
- Cuéntennos ¿A dónde sale la murga?
Eze: – A los carnavales, al de Villa María, a encuentros de murgas, a la Revuelta Murguera, a la que se hizo acá en barrio Yapeyú, por ahí sale ir a tocar a algún cumpleaños.
La Murga se llama la Barriada porque por más que haya salido de la escuela la hicimos abierta a la comunidad, a los chicos del barrio.
- ¿Y qué pasó con los chicos del barrio?¿Cómo los ven a ustedes?
Joan: – Los más chiquitos, de 8 o 9 años quieren entrar, nos ven como nosotros veíamos a la murga de antes, nos ilusionábamos que un día íbamos a poder estar del otro lado.
- ¿Qué significó para ustedes participar en la marcha del Día de la Memoria?
Joan: – Más que nada recordar a los 30.000 compañeros desaparecidos para que no vuelva a pasar eso ni nada similar.
Eze: – Además ayudar a las organizaciones H.I.J.OS. y Madres de Plaza de Mayo, ayudarlos a seguir y más que todo recordarlo.
- Claro…¿Y qué esta bueno de participar en estos espacios?
Daiana: – Conocer, conocer gente, te saca muchísimo la caradurez, te saca la vergüenza que tenés, porque al principio estábamos re tímidos pero ahora quién nos para.
Eze: – Escuchamos el ruido de los platillos y se nos van los pies.
Brenda: – Prácticamente nos abrimos al mundo, porque antes de entrar a la murga, antes de conocer a los chicos yo no conocía nada, era de mi casa al colegio. Desde que llegué a la murga conocí a chicos, conocí lo que pasaba en el barrio, conocí situaciones, lugares, fiestas, como otro mundo, porque te relajas, la murga es lindo, por eso me quedo.
- ¿Sienten que el taller les cambió en algo su visión con respecto al barrio, a la gente?
Joan: – Si, porque antes no veíamos las cosas de la manera en que se ven desde adentro, porque desde de la murga nos enteramos de cosas que desde afuera ni idea, como las leyes del niño y el adolescente.
- ¿Cómo fue en sus casas? Sabemos que los apoyaron mucho en la fiesta de su cumpleaños ¿Cómo vieron sus familias a La Barriada?
Brenda: Al principio fue costoso, tenían que ir todos para que me dejaran salir acá a la esquina, o para que me dejaran venir a ensayar, pero después se fueron ablandando, ya sabían que me gustaba, hasta ellos mismo cuando yo no quería o no podía porque me sentía avergonzada porque tenia que actuar o algo de eso, ellos mismos me mandaban. Es lindo porque estando con ellos los problemas se van.
- Esas cosas los van reforzando y les hace defender su espacio en la murga, pero siempre surgen barreras que hacen que uno tenga que trabajar más duro para mantenerse en pie ¿Que dificultades se les han presentado?
Daiana: – Cuando vienen chicos muy chicos no los dejan ir a todos lados.
Eze: – Otro fue que en la escuela dejó de funcionar el CAJ y nosotros tuvimos que seguir solos, poner de nuestros bolsillos para tener los instrumentos; otra vez nos quitaron los instrumentos y también nos quisieron quitar los profes y nosotros nos pusimos fuertes y nos negamos, porque ellos son los que nos enseñaron y se tenían que quedar con nosotros, ya tenemos confianza con ellos son como unos amigos más.
Además al mismo tiempo que crecemos, necesitamos crecer más porque nos achicamos, hay algunos chicos que trabajan y tienen dificultades para venir.
Daiana: – Otra dificultad que tuvimos fueron las peleas, teníamos muchas peleas en el grupo porque por ahí pensábamos diferente, no nos decidíamos en nada, no nos poníamos de acuerdo.
- ¿Y cómo lo resolvían?
Daiana: – Hablando, y con la ayuda de los profes.
- Bueno, si tuvieran que invitar a más chicos a participar, ¿qué es hacer murga para La Barriada?
Eze: – Divertirse, mostrarle a la gente lo que uno puede hacer, divertir a la gente también no sólo a uno mismo.
Brenda: – Una buena manera de expresarnos.
Daiana: – Porque nosotros mismos decimos: “nos ponemos el traje y nos transformamos en otra persona”, tal vez nosotros estamos acá y no podamos expresar muchas cosas, en cambio nos pintamos, nos ponemos el traje y bailamos y nos sacamos millones de broncas, millones de problemas, nosotros lo vemos como una forma de expresar lo que sentimos.
La Barriada está integrada por: Ezequiel, Daiana, Brenda, Yésica, Joan, Macarena, José, Miguel, Hernán, Gustavo, Diego, Emanuel y Mauro. El taller está coordinado por Jésica y Javier.
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Felicitaciones a La Barriada por las ganas, por todos los aportes que hacen a la construcción de un mundo mejor para los jovenes… desde la Buhito un abrazo desde el alma (como diría Marily!!!).
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